Oxidado.

Carta a mi pueblo

Queridos vecinos del pueblo,
desde que estudio fuera apenas he tenido tiempo para vosotros. 

Con muchos me gustaría ponerme al día, salir de copas o tomar un café; mas con la mayoría no cruzaría más que un saludo cortés al cruzármelo por la calle, nada más allá de la típica conversación de “Hola, ¿qué tal?”. Pero sé que no os sentiréis ofendidos pues tampoco vosotros queréis saber como me va; sois más felices inventándoos mi vida que interesándoos por mi. 

Antes de nada me gustaría aclarar que ninguno de vosotros se morirá por mi por lo que soy yo la que tiene que vivir mi vida. Como yo quiera. De la forma en que considere que seré más feliz. Y eso es algo personal. Mi felicidad no tiene por qué venir de las mismas cosas que traen la vuestra. Mis anhelos son distintos, mi situación es diferente, mi personalidad no es igual… ¿por qué sí iban a ser mis motivos de sonreír los mismos a los vuestros? Por eso os pido que me respetéis y no me juzguéis si mi camino es diferente al vuestro. 

Si aceptáis un consejo: dedicaos a llenar vuestra vida pues si estáis perdiendo el tiempo en fijaros en la mía quizás sea porque os queda algún huequecito por rellenar.

Si estoy escribiendo esto es porque me de algún modo me afecta que os pongáis a divulgar sobre mi vida personal. Gracias a Dios, yo ya he aprendido a no hacer caso, estoy acostumbrada a qué modifiquéis según os venga en gana mi vida pero, y lo digo con todo el amor, mi familia y amigos no han sabido ser tan inteligentes como yo en ese aspecto. Cuando alguien viene con un rumor, tienden a creerlo sin más. No se molestan en preguntarme la mitad de las veces y, aunque no lo admiten, sé que por dentro o a mis espaldas piensan que todos son verdad. Así que, más por ellos que por mí, os agradecería que antes de hablar sobre algo que supuestamente he hecho, me preguntaseis. 

Y hablo en serio cuando os digo que me preguntéis sin más, no tengo ningún problema en contestaros. Igual que tampoco tengo ningún reparo en mandaros a la mierda si lo creo oportuno.

Tengo casi 20 años, sé que soy una cría en muchos sentidos pero por ahora me arrepiento de muy pocas cosas en la vida. Estoy bastante contenta en cómo soy, así que no tengo ningún problema en contaros aquello que os morís de ganas de saber, que por lo visto os impide dormir y os ronda por la cabeza a todas horas hasta que, deseosos de conocerme más, os lo inventáis para así auto-engañaros y quedar satisfechos porque ya no soy esa gran desconocida. ¿O no es así? Si no es así, decírmelo pues es la justificación más plausible que veo.

Como adelanto para éstos, con tanta ansía por conocerme, me gustaría hablaros un poco de mi. Aunque soy consciente de que no tengo por qué justificar mis actos, ni tengo por qué contaros nada pero aun así me apetece hacerlo esta vez. Ah, y recordad que soy responsable de lo que escribo, no de lo que vosotros entendáis. 

Estoy estudiando TRABAJO SOCIAL en la universidad de Cuenca, es el segundo año de cuatro que tengo que estar y no me va mal. Si estoy aquí no porque sea tonta si no porque hice el vago todo lo que pude en segundo de bachiller. Y estuve tan tranquila lejos de rumores y gilipolleces de pueblo el primer año, que no solicité el cambio a Valencia para segundo curso. Y antes de tacharme de algo, pensar hasta dónde habéis llegado vosotros primero.

Respecto a mis RELACIONES SEXUALES (¡Uy! Esto ya os es más interesante, ¿eh?): TENGO TODAS LAS QUE QUIERO CUANDO PUEDO. Ni una más, ni una menos. Y no sé por qué os importan tanto porque a mi no me interesa para nada lo que hagáis en vuestra intimidad; es más, sólo con imaginarme la de algunos ya se me quitan las ganas. Que sepáis que no sabéis ni la mitad de los “amigos” que he tenido así cómo también pensáis que me he ido con el doble de los que realmente han sido. Aun así, informaros de que siempre que he estado con alguien ha sido porque esa persona me ha gustado o me ha llamado la atención. No me he conformado nunca con el primero que pasa ni he estado con nadie sólo porque “tuviera ganas de hacerlo”, como hacen muchas. Quizás me he ido con más que otras pero hasta día de hoy (que yo sepa) no me han pagado nunca ni me he acostado con nadie buscando otro fin distinto al placer, así que eso de puta no sé de dónde os lo habéis sacado. Además, prefiero tener experiencias que no casarme y arrepentirme a los 60 años de no haber vivido mi vida. Que si no lo hago ahora, ¿cuándo lo voy a poder hacer? Siempre voy a poder ser más vieja, pero más joven… Y si aceptáis mi punto de vista, muchos de vosotros que perdéis el tiempo hablando de la vida del resto es porque os falta un buen polvo.

En fin, ¿Qué más? Ah, sí… tema DROGAS. A día de hoy no he probado nada más allá de los porros aunque no descarto la posibilidad de probar algo más algún día, ¿quién sabe? Y éstos no los consumo habitualmente, ni de cerca. 

Respecto al TABACO. Estoy orgullosa de no haber sucumbido a sus encantos como la mayoría de vosotros habéis hecho. No fumo de normal y en contadas ocasiones me veréis (y siempre de fiesta) con un cigarro en la mano. Sí, llevo un paquete en el bolso pero creo que tiene más años el paquete que yo. Y que veáis una foto en Tuenti o en Facebook, no significa nada. Sé puede jugar mucho con la imagen de una persona subiendo una foto así pero de esto ya os hablo más adelante.

BEBER, bebo únicamente cuando salgo algún fin de semana o voy de conciertos y eso no significa que siempre que salga, beba. Ni mucho menos.

Me gustan los FESTIVALES y los CONCIERTOS a lo “PERRO-FLAUTA” como se les suele llamar. Y los prefiero a salir a un antro con música que te taladra la cabeza, con gente que va a lo que va, como son las discotecas. Y aunque por las pintas muchos penséis que ahí sólo van drogados, mataos de la vida y gente que va camino del arrastre, quiero que sepáis que es como en todos los sitios. Pues si, si… ahí donde dejáis ir a vuestros hijos los fines de semana (discotecas, las fiestas del pueblo de al lado, la boîte –o como se llame–…) hay también una cantidad importante de gente que necesita enderezar su vida bastante. Y creedme cuando os digo que no hace falta ir a un sitio de kinkis para tener acceso a las drogas. 

Lo que hablaba de la imagen de las fotos de Tuenti o Facebook. Los que me conozcáis un mínimo sabréis que soy una persona mínimamente lista. Soy consciente de que si subo una foto la vais a ver todos. Así que no penséis que si se me ve con un cigarro es porque soy tonta y piense que mi madre no me va a ver, si está es porque simplemente me da igual lo que penséis si me veis con uno. Así tenéis sobre lo que debatir. Y por lo mismo ya sabéis que si he hecho algo que no quisiera que supierais, desde luego no lo vais a encontrar por aquí.

Y por último, así como último detalle… el tema del chico que me traje esta semana a casa (para los que no lo supierais, ya lo sabéis) es sólo un amigo que está haciendo un viaje en moto por toda España (es de Londres) y quería visitar Bicorp. Y, al menos yo, tengo amigos con los que no me acuesto. No sé los demás. Creo que en este caso es aplicable eso de “Cree el ladón que todos son de su condición”; si vosotros os acostáis con todas las personas que os han visitado, no es asunto mío pero al menos yo no lo hago. De hecho ni he tenido, ni voy a tener nada con él. Y si no fuera así, lo diría: no tengo por qué esconder nada. Podría deciros sin ningún problema que “Sí, me lo estoy follando. ¿Y? ¿A ti que te importa?” Pero no es así por mucho que os hayáis dedicado a divulgar que sí. 

Espero que todo os vaya bonito,
un saludo.

Att; Pilar Loscos Mollá

— hace 1 año

Apuesto mi peluda cabeza a que lo que diga a continuación está lleno de cosas que dentro de unos años, quizás meses o puede que dias, veré como una absoluta gilipollez y maldeciré al señor por dejarme soltar tanta tontería en tan poco rato pero ahora mismo es lo que pienso asi que..

Estoy tonta perdida, quizás por algo o por alguien, pero la cuestión es que lo estoy. Me subo por las paredes. Me pongo nerviosa. Quiero decir mil cosas pero ni siquiera puedo decirte un hola cuando me apetece. Tengo a mi compañera de piso que si no me ha estampado una sartén en la cabeza es de milagro. Me da miedo perder a personas, amigos, por una mala decisión pero ahora solo basta con que no me arrepienta. Me gusta. Me gustas. Me atontas. Preferiría tirarme hasta las 6 de la mañana hablando contigo por chat que una noche loca de orgasmos a múltiples dedos. Pero no es así. No es así y me desespera.

Creo que poco a poco voy a intentar hacer las cosas bien. Creo que ahora mismo, por todo, merece la pena intentarlo. Y voy a empezar disculpándome; asi que si estás leyendo, seas quien seas, y te lo he hecho pasar mal en algún momento de la vida; lo siento. Lo siento mucho.

Seguramente acabe con una ostia contra el suelo y esta vez tiene pinta de ser una ostia desde una altura considerable pero es lo que pasa cuando sientes que no tienes nada que perder, que solo te apetece ver hasta donde eres capaz de llegar y qué eres capaz de conseguir.

— hace 1 año

Yo solo creo que con tanto debate en contra del libro este de la “enfermedad” de la homosexualidad lo único que estáis consiguiendo es darle más publicidad. Y como suele decirse “la publicidad, buena o mala, sigue siendo publicidad”. 

Por mucho que el libro pueda ser una ofensa, os guste o no el tema del que habla, lo único que estáis haciendo es lo mismo que tanto habéis criticado. ¿No sois vosotros los que tanto defendéis el derecho a la libertad de expresión en vuestros tablones y criticáis todo tipo de censura?

Pues si queréis LIBERTAD DE EXPRESIÓN, sed consecuentes y respetad las ideologías de los que no piensan como vosotros. Estén más o menos acertadas.

Además, ¿qué más os da que esté o no a la venta? Si no os gusta, no lo compréis. Hay personas a las que puede gustarle leer ciencia ficción, yo por ejemplo hace unos meses leí “GUIA PARA LA SUPERVIVENCIA EN UN HOLOCAUSTO ZOMBIE” y eso no significa que crea en los zombies. Y, como en el caso, si alguien confunde ficción con realidad es cuestión de que el susodicho ya se apañe… que bastante le ha tocado al pobre con una mente tan retrógrada como para encima meternos con él.

— hace 1 año